Cepillado dental y técnicas

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POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

El dentista siempre deberá concientizar al paciente sobre la manera como de-
be cepillarse. Debe comentarle que es un procedimiento sistemático, que inicia desde atrás y avanza hacia la región anterior, para volver a la zona posterior en el lado opuesto del mismo arco dentario. El tiempo que demande la limpieza de la boca dependerá de cada paciente y de frecuencia de cepillado. Indíquele un tiempo determinado, pero señale que al inicio siempre se requerirá mayor cantidad de tiempo (10 a 20 minutos), hasta que el paciente adquiera destreza en la técnica (después será suficiente con 3 a 5 minutos). El cepillado se hará delante de un espejo, con buena luz, para que el paciente pueda ver la colocación del cepillo y las cerdas. Los pacientes que dicen cepillarse con frecuencia quizás no realicen una limpieza tan a fondo como otros que se cepillan concienzudamente una vez al día. El paciente se debe cepillar por la noche, antes de retirarse a dormir. De esta manera, durante las horas de sueño la boca estará lo más limpia posible y no se dejará la placa in situ 12 horas o más. En las sucesivas sesiones, examine la boca del paciente para valorar su higiene bucal. Si existen zonas donde quede placa, revise la técnica empleada y corrija todo error. A veces pasan varios meses antes de que el paciente consiga cumplir con éxito su programa de cuidado casero. Observe la eficacia de la higiene durante el tratamiento, y sobre la base de esta valoración, indique modificaciones de las técnicas de cuidado casero o del plan de tratamiento.

Cepillos

Al recomendar un cepillo dental, se tomará en cuenta lo siguiente:

1. Tipo. Decídase qué tipo o tipos de cepillos se utilizarán. Hay cepillos manuales y eléctricos. En la mayoría de los casos se preferirá el cepillo manual. Sin embargo, habrá casos en los que se recomendarán otros cepillos que operan de manera mecánica.

2. Tamaño. El mango del cepillo manual ha de tener una forma tal que permita una prensión firme y cómoda. La parte activa será lo suficientemente pequeña para que permita una fácil introducción en todas las zonas de la boca, pero lo
suficientemente grande para abarcar varios dientes a la vez.

3. Cerdas. Las cerdas deben ser de igual longitud. Si son blandas, deberán hallarse muy cerca una de otra, dispuestas en dos o más hileras. Si son duras, deberán estar más espaciadas, en dos o tres hileras. Pueden ser naturales o de fibras sintéticas. La resilencia de la variedad sintética ha mejorado. Los extremos son redondeados, con un diámetro de 0.01 a 0.02 mm, de modo que las cerdas se pueden usar muy bien en cepillos blandos o duros. Las cerdas sintéticas se limpian con mayor facilidad y son más durables, y su rigidez no se resiente fácilmente con el agua. Hay cepillos con cerdas sintéticas sumamente blandas, distribuidas en dos o tres hileras. Por lo general se los utiliza poco tiempo, en el período de cicatrización postoperatorio que sigue al retiro del apósito.

Técnica de cepillado intersurcal

Se comprobó que no existe un solo método de cepillado totalmente adecuado para todos los pacientes. El método intersurcal preconizado por Talbot en 1899 y por Bass en 1944 es popular en la actualidad porque incluye un intento de limpiar el surco. Esta técnica elimina la placa del margen gingival expuesto y alrededor de medio milímetro dentro del surco. Los surcos interdentarios se limpian mejor con hilo. La superficie oclusal se limpia mediante un movimiento vibratorio de las puntas de las cerdas sobre ella. En bocas en que la enfermedad periodontal ha dejado espacios interproximales grandes, se hará la técnica de
Charters después de la intersurcal, para después hacer uso del hilo dental o del cordón de algodón.

Técnica Intersurcal modificada

En la técnica intersurcal modificada se utiliza un cepillo multipenacho de cerdas blandas. Las cerdas tienen extremos pulidos de 0.01 mm de diámetro. Coloque el cepillo de manera que los costados de las cerdas queden contra las superficies vestibular, palatina o lingual de los dientes, las cerdas internas queden cerca de los dientes, y los extremos de las cerdas contra el margen gingival de esos dientes. Gírese levemente el mango del cepillo hasta que las dos o tres hileras exter-nas de cerdas se apoyen sobre el margen gingival y sobre la encía insertada adyacente a ese margen. Imparte un movimiento de vibración en sentido anteroposterior, dejando que las cerdas cercanas al diente se introduzcan en el surco gingival. Al mismo tiempo, el movimiento vibratorio de las dos o tres hileras de cerdas externas quitará la placa de la encía insertada que se halla bajo los extremos de las cerdas y estimulará la encía. Este movimiento vibratorio se prolongará unos 10 segundos. Los costados de las cerdas cercanas al diente friccionan, lo cual ayuda a aflojar la placa. Después de efectuar el movimiento de vibración, gire el cepillo hacia la superficie oclusal. Comience la secuencia de cepillado en la parte posterior de la boca, en el arco superior y en las superficies vestibulares. Coloque el cepillo según lo descrito hasta completar el ciclo. Después, múdelo al nuevo segmento hacia mesial, tomando un pequeño sector del segmento cepillado anteriormente. Repita el ciclo hasta limpiar el último diente del lado opuesto del arco. Cepille la superficie distal del último diente del arco colocando los extremos de las cerdas contra esta cara y haciendo vibrar el cepillo. Repita el procedimiento, esta vez volviendo por la superficie palatina del lado opuesto
del arco. A continuación, coloque los extremos de las cerdas sobre la superficie oclusal en un extremo del arco superior y víbrese para penetrar en las fisuras oclusales, dando la vuelta hacia el lado opuesto. Una vez completado el arco superior cepille los dientes inferiores, comenzando por las caras vestibulares del segmento posterior, recorriendo el arco por las caras vestibulares y luego las linguales, de la misma manera que se hizo en el maxilar superior.

Coloque los extremos de las cerdas en los márgenes gingivales, con los costados de las cerdas contra la superficie dentaria. Gire el mango del cepillo de modo que dos o tres hileras externas de extremos de cerdas queden en contacto con la encía insertada y, en seguida, vibre el cepillo en sentido anteroposterior, dejando que los extremos de las cerdas de la hilera interna se introduzcan en elsurco. Después de unos 10 segundos (ocho o diez vibraciones), gire la muñeca para llevar los extremos de las cerdas hacia las superficies oclusales. Haga esto por sectores, en todo el arco, en las superficies dentarias vestibulares, y repítalo en la ssuperficies linguales como se describió para el arco superior. Cepille perfectamente las superficies distales de los últimos dientes del arco y las superficies oclusales. Cepille el segmento lingual anterior como cualquier otro segmento. Asegúrese de escoger un cepillo dental pequeño que se adapte a los segmentos curvos.

Técnica de Stillman modificada

La técnica de Stillman modificada ha gozado de gran popularidad, pues permite buena limpieza y excelente masaje. En virtud de la estimulación que proporciona, se la recomienda para tratar problemas de hiperplasia gingival. En ésta técnica, colóquense primero las cerdas sobre la encía insertada inmediatamente coronaria a la unión mucogingival. Oriente las puntas de las cerdas apicalmente con una angulación de 45 grados. Con los costados de las cerdas apoyados firmemente contra la encía, efectúe un movimiento leve de vibración mesiodistal simultáneamente con el movimiento gradual del cepillo hacia el plano oclusal. Este masaje mesiodistal leve, pero firme, limpia el diente con eficacia, en especial cuando el movimiento vibratorio fuerza las cerdas dentro de los espacios interproximales y zonas dentarias vecinas (las denominadas zonas sucias del diente). Simultáneamente, se masajea la encía. Se advertirá sobre los efectos dañinos de la colocación inadecuada de las cerdas para evitar la lesión de los tejidos blandos. Asegúrese que el paciente sepa lo fácil que es pasar por alto la encía y las zonas cervicales de los dientes, y dejar materia alba. Enséñele a ejercer suficiente presión para que los tejidos empalidezcan. Al cepillar las zonas vestibulares de los molares superiores, muestre cómo obtener espacio para el cepillo moviendo la mandíbula hacia el lado que se está cepillando. Enséñele cómo cepillar las superficies distales de los últimos molares moviendo las cerdas hacia arriba y en redondo sobre esas superficies. Haga la demostración de la colocación del cepillo en los dientes y la encía, en superficies palatinas y linguales. La técnica se mostrará primero en la región anterior inferior. Los pacientes con arco angosto usarán solo parte de las cerdas (técnica de cepillado dividido). En algunos casos, el paciente podrá limpiar bien los incisivos inferiores mordiendo un cepillo de textura fina. Otra manera eficaz de cepillar las superficies linguales de los incisivos inferiores es la siguiente: tome el cepillo por el extremo, inclinándose sobre el lavabo, y transmita toda la fuerza del brazo en movimiento. Puesto que las superficies linguales de los dientes anteriores inferiores son zonas difíciles de limpiar, se pueden emplear muchos tipos de cepillos (rígidos, de una hilera, en casos de apiñamiento o en casos de tratamientos de ortodoncia; linguales con cerdas dispuestas sobre una base curva; pequeños, para que se los pueda colocar en diversas posiciones). Insista en la necesidad de alcanzar toda la superficie lingual de los molares inferiores. Muestre al paciente cómo se puede dejar sin limpiar el último molar si no se lleva el cepillo sobre la encía y bien atrás. Cuando el paciente tiene náuseas o dificultad con el acceso, enséñele a colocar las cerdas sobre las superficies oclusales, manteniendo la mitad de las cerdas en esta posición y llevando el resto de las cerdas sobre la encía. En las superficies orales de premolares y molares superiores, mantenga el cepillo paralelo a la línea media del maxilar superior. De esta manera, las cerdas llegan a la zona de forma pareja. Si el mango se mantiene ladeado, no todas las cerdas tocan los dientes y la limpieza y el masaje no serán eficaces. Los beneficios de la técnica de Stillman modificada son los siguientes: a) La encía insertada se estimula mecánicamente, b) El tercio gingival del diente se limpia mediante un movimiento vibratorio corto sobre la superficie, y se elimina la placa que se halla entre el margen gingival y el ecuador del diente, c) Las puntas de las cerdas llegan a zonas interproximales y limpian y estimulan la papila interdentaria sin lesionar.

La precedente es una descripción de la técnica de Stillman modificada. En la técnica original no se desplaza el cepillo hacia el plano oclusal. Las cerdas se colocan sobre el margen gingival y la porción cervical de los dientes, y la presión vibratoria mesiodistal se ejerce sin movimiento alguno de las puntas de las cerdas desde su posición original.

En el tratamiento de hiperplasias gingivales se indica la técnica de Stillman modificada, con cepillo duro.

Técnica de Charters (cepillado interdentario)

Cuando las papilas interdentarias se han retraído y han dejado zonas interdentarias abiertas, la técnica de higiene y fisioterapia bucales debe adaptarse a este terreno dentogingival. Introdúzcanse las cerdas entre los dientes y oriénteselas hacia incisal u oclusal, con una angulación de 45 grados. Una vez las cerdas dentro de los espacios interproximales, haga un movimiento circular firme, pero suave, durante unos 10 a 15 segundos en cada zona. Para hacer un cepillado lingual se emplea igual procedimiento, excepto que solo se puede usar eficazmente la punta del cepillo. En las zonas palatinas y linguales de los dientes posteriores el paciente apoyará el cepillo contra el paladar para que las cerdas trabajen entre los dientes. Si no se mantiene el ángulo adecuado, las cerdas lastiman la encía e impiden que el resto de las cerdas trabajen en la zona interdentaria. A muchos pacientes les cuesta aprender las técnicas de Charters, Stillman e intersurcal. Pero ninguna técnica elimina bien los residuos una vez que se han desprendido. Por ello, a cada cepillado seguirá un enjuague minucioso y vigoroso.

Técnica Circular

Probablemente la técnica circular sea la más enseñada, porque el paciente la realiza con facilidad. Es apropiada sólo en los casos en que hay cambios mínimos en la relación dentogingival normal. En esta técnica, las cerdas se colocan bien arriba sobre la encía insertada, con una angulación de 45 grados. Presione el costado de las cerdas contra el tejido y al mismo tiempo mueva el cepillo hacia incisal u oclusal contra la encía y los dientes con movimiento circular.

Cepillo eléctrico

La experiencia ha comprobado que es muy eficaz y sorprendentemente atractivo para los pacientes. Por estas razones, tiene un lugar definido en el programa de higiene bucal.

El cepillo eléctrico está especialmente indicado para los impedidos y para pacientes sin destreza para manejar en forma apropiada el cepillo común. El uso del cepillo eléctrico es asimismo valioso en pacientes con puentes fijos complicados y en los que tienen aparatos de ortodoncia que retienen residuos de alimentos. En la actualidad hay tres tipos de movimiento en los cepillos eléctricos. Los tres cepillos tienen partes activas removibles de fibra sintética. Las cerdas son suaves y la lesión de los tejidos es rara porque el cepillo se detiene de inmediato al aplicar presión excesiva.

Debemos recordar que el objetivo principal del cepillado dental es la remoción de la placa dentobacteriana. De esta manera se previene la enfermedad cariosa y la periodontal. Si bien hoy por hoy todavía no se han aclarado completamente muchos aspectos de la etiopatogenia de ambas enfermedades, el papel etiológico que la placa bacteriana juega en ellas es incuestionable. Aunque los factores genético-hereditarios, la dieta, la inmunidad, la salivación, los hábitos higiénicos y otros factores modificadores locales y sistémicos, condicionan de forma importante la aparición y el desarrollo de la caries y la enfermedad periodontal, la presencia de placa bacteriana es condición “sine qua non” en ambos casos. El higienista bucodental, como profesional sanitario especializado en la prevención bucodental y colaborador del odontólogo en la aplicación del programa de control de placa debe conocer en profundidad la microbiología bacteriana de la placa dental así como los mecanismos implicados en su patogenicidad cariogénica y periodontal. Por otra parte se ha observado que los alimentos chatarra favorecen la formación de una placa dental más pegajoza y difícil de remover. Por ello la recomendación sistemática, a nivel mundial, de que todos los indivi- duos, niños, adultos o ancianos se cepillen los dientes tres veces al día y sobre todo después de ingerir alimentos. Existen estuches portátiles para llevar el cepillo dental a donde sea.

Referencias bibliográficas

clinicabarbieri.com/coruna/wp-content/uploads/2014/11/Instrucciones_higiene.pdf

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