Dieta y enfermedad periodontal

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POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

Hace muchos años, los periodoncistas se dividían en dos grandes bandos: localistas y generalistas. Los localistas afirmaban que la enfermedad periodontal era producida por irritantes locales e influencias oclusales. Los generalistas decían que las afecciones generales eran la causa inmediata de los trastornos periodontales. Hoy, la tendencia es considerar que las influencias sistemáticas (intrínsecas) son de menor importancia, fundamentalmente por nuestra incapacidad para determinarlas. Así nos hemos convencido silenciosamente de que esas influencias no existen o por lo menos que son raras y de escasa importancia. Además, muchos generalistas que seguían un enfoque dietético del tratamiento eran aficionados de la alimentación. Esto, junto con el hecho de que la enfer-
medad periodontal inflamatoria no cedía al tratamiento dietético, ha desacreditado el enfoque sistemático. Sin embargo, en años recientes, científicos serios han investigado el papel de la nutrición en la enfermedad periodontal.

El primer principio de vida es el mantenimiento del medio interno de la célula, y se consigue mediante complejos mecanismos regulares en los cuales los alimentos desempeñan un papel importante. La nutrición se relaciona con la alimentación del animal, y en última instancia de la célula, asegurando así no sólo el desarrollo óptimo de los tejidos, sino también el funcionamiento y metabolismo adecuados de las células.

Todavía más de la mitad de la población mundial está azotada por el hambre y la desnutrición intensa. En las áreas sub económicas del mundo, factores tales como analfabetismo, sobrepoblación, baja productividad del suelo (como consecuencia de métodos inadecuados de agricultura y economía animal) y los bajos niveles de industrialización confluyen para que existan problemas nutricionales. A diferencia de tales problemas en los países en desarrollo, donde la desnutrición constituye una importante preocupación de la salud pública, los problemas nutricionales en los países industrializados se presentan como desnutrición condicionada. Este tipo es secundario a “estrés“ mental, físico, fisiológico y habitual, y muchas veces se produce como complicación de otras enfermedades. Sin embargo, estudios recientes dejaron al descubierto zonas de Estados Unidos de Norteamérica donde los problemas nutricionales se acercaban a situaciones que caracterizan a la mayoría de los países con subdesarrollo técnico. Por eso, es menester que toda conclusión respecto a la forma y distribución de las enfermedades entre los diversos grupos de población reconozca el papel de los agentes que producen la enfermedad y la posible contribución de los factores del huésped.

Aunque todavía no se ha esclarecido adecuadamente el significado y las consecuencias de la resistencia tisular, la ciencia reconoció en la resistencia del huésped un factor importante en la determinación de la gravedad de la enfermedad. La resistencia de ltejido sufre la influencia de varios factores, entre los cuales destacan: el “estrés” físico y emocional, el estado de nutrición y numerosas afecciones orgánicas. La evolución y la intensidad de la mayoría de las infecciones se exageran durante la malnutrición.

Son diferentes las maneras en que la enfermedad periodontal se relaciona con la nutrición: 1) por el crecimiento, desarrollo y actividades metabólicas del periodonto; 2) mediante la desnutrición como agente etiológico primario potencial de la enfermedad periodontal o agente etiológico modificador potencial de otros factores etiológicos primarios; y 3) por el efecto de la calidad, cantidad y consistencia de los alimentos en la patogenia de las lesiones periodonta-
les. Los tejidos con ritmo rápido de renovación celular, como el periodonto, dependen de la disponibilidad de nutrientes esenciales para el mantenimiento de su integridad y sus actividades metabólicas; y, por ello, son más susceptibles a los efectos de la malnutrición.

En todos los grupos de edades de los países desarrollados hay una alta prevalencia de enfermedad periodontal. Hay una correlación estrecha entre la salud periodontal y el nivel socioeconómico en países subdesarrollados y desarrollados. No está bien definido si es por causa de mala higiene bucal, dieta inadecuada, o ambas. Sin embargo, las deficiencias nutricionales en seres humanos suelen ser múltiples y están complicadas por algunos factores culturales y otros ambientales. Es decir, en los países tercermundistas predomina la enfermedad periodontal.

Síndrome de deficiencia de proteínas y calorías

La desnutrición de proteínas y calorías es, con mucho, el trastorno de la nutrición más difundido en los países subdesarrollados y, por lo general, está complicada por deficiencias concomitantes de otros nutrientes esenciales. Básicamente, es una enfermedad de lactantes y niños pequeños, y la frecuencia es máxima entre 1 y 3 años de edad. Los principales factores etiológicos son la mala lactancia, debido a la alimentación deficiente de la madre, y lo inadecuado de la dieta de niños cuya lactación fue suspendida. En esta en-
fermedad se observan lesiones de la mucosa bucal. Los frotis bucales presentan cambios histológicos característicos cuando se comparan con frotis normales. Se comprobó que hay osteoporosis generalizada significativa, con pérdida ósea alveolar. Los estudios epidemiológicos revelan que los niños que sufren kwashiorkor tienen diferencias significativas en sus índices de higiene bucal y presentan mayor patología periodontal al compararlos con niños de edades similares de niveles socioeconómicos más altos. Los niños nigerianos bien alimentados disfrutan de mejor salud periodontal que los niños de igual edad de las zonas rurales pobres, sin tomar en cuenta los factores locales. Estas observaciones se apoyan en estudios de desnutrición en animales de experimentación que presentan de generación de las fibras del tejido conectivo de la encía y el ligamento periodontal, osteoporosis pronunciada del hueso alveolar y marcado retardo en la deposición de cemento. Asimismo, hay pruebas de que cuanto más joven sea el animal, más profundos son los efectos de la desnutrición de proteínas en el periodonto.

Son de particular interés la distribución de la gravedad y la edad de determinadas enfermedades bucales en las poblaciones con deficiencia de proteínas y calorías. Es raro ver gingivitis ulceronecrotizante (GUN) en niños de países desarrollados pero adquiere diferentes patrones de distribución de edad en las naciones pobres. Más de la mitad de los casos vistos en la India se registran en niños menores de 10 años de edad. Los niños con alimentación insuficiente de proteínas y calorías tienen una frecuencia más alta de GUN que los testigos de igual edad bien alimentados del mismo país. En algunos casos, la GUN se extendía hacia los tejidos adyacentes, produciendo necrosis extensa y destrucción de tejidos bucofaciales. Esta lesión, conocida como noma, es muy rara en países desarrollados, excepto durante las carestías. Se la halla comúnmente en naciones pobres y está estrechamente asociada con la desnutrición y con estados de debilitamiento. Jelliffe registró 53 casos en los cuales las edades de los pacientes oscilaban entre 2 y 5 años. Señaló que todos habían tenido dietas deficientes en proteínas por períodos de seis meses a dos años. Las pocas veces que el noma aparece en los países desarrollados, casi invariablemente el paciente tiene carencias nutricionales. De esta manera, el noma, esencialmente una enfermedad socioeconómica, representa un resultado natural del sinergismo entre desnutrición e infección.

La regeneración del epitelio gingival se hace a partir de la capa basal, y la mitosis es un requisito previo. Una disminución de 20-30 % de la alimentación en ratones produce una baja del 35 % en la actividad mitótica. En la desnutrición de proteínas y calorías, son características las lesiones de órganos de rápida renovación celular y alto recambio de proteínas. Los hallazgos histológicos de tales efectos sobre los tejidos epiteliales han sido confirmados por estudios bioquímicos y estudios con radioisótopos. El colágeno del tejido conectivo, especialmente la fracción soluble, también es susceptible a la carencia de proteína.

En vista de la presencia constante de factores etiológicos locales en la enfermedad periodontal, se cree que el periodonto existe en un estado de continua cicatrización y reparación de heridas. Las heridas gingivales cicatrizan con rapidez en comparación con las heridas de otras partes del cuerpo. La herida en cicatrización presenta un cuadro de renovación rápida de células, colágeno y mucopolisacáridos. Por ello, no sorprende que este proceso sea susceptible a la deficiencia de nutrientes esenciales. La deficiencia de proteínas de la dieta, o de determinados aminoácidos esenciales produce disminución de la resistencia a la tracción de heridas correspondiente a disminución de la cantidad de fibroblastos y colágeno que se forman en las heridas. Asimismo, se comprobó que hay reducción de la capacidad de sintetizar proteínas de los fibroblastos deficientes en lisina, lo cual hace que disminuya la producción de colágeno.

La desnutrición de proteínas y calorías también altera el equilibrio endocrino normal. Esto podría, seguramente, afectar a la salud del periodonto. Hay hiperfunción suprarrenal en niños y en animales de experimentación con desnutrición de proteínas y calorías. La función corticosuprarrenal en estos niños manifiesta trastornos en el catabolismo del cortisol; el anabolismo queda relativamente normal, resultando en niveles elevados
de cortisol en el plasma. En efecto, la desnutrición de proteínas y calorías produce “estrés” que sobrepasa los mecanismos de control normales, de manera que la síntesis de cortisol permanece alta frente a niveles altos de cortisol en el plasma. Además de la alteración de la función corticosuprarrenal, hay un trastorno en la tolerancia de la glucosa y la sensibilidad a la insulina. En el páncreas endocrino de cerdos con deficiencia de proteínas
y calorías disminuye el porcentaje de células beta y aumenta el de las células alfa. Los cerdos desnutridos también presentan reducción de tamaño o la virtual desaparición del timo. Ante esta serie de complejas alteraciones estructurales y funcionales del sistema endocrino, es posible valorar las posibles consecuencias de la desnutrición prolongada de proteínas y calorías en la salud del periodonto. Excepto en el hígado, donde el cortisol y los corticosteroides producen efecto anabólico, estas hormonas son catabólicas. Producen mio y linfocitólisis, y de esa manera inducen un equilibrio negativo de nitrógeno en el cuerpo. La inyección de corticotropina disminuye la actividad mitótica de la epidermis humana. La disminución de la mitosis también se produce en el epitelio gingival de personas desnutridas expuestas a niveles altos de esteroides circulantes. Respecto al tejido co-
nectivo, los corticosteroides aminoran la cantidad de colágeno mediante el retardo de su síntesis. Los niveles altos de suprarrenocorticosteroides asimismo disminuyen la síntesis de ácido hialurónico, condroitín sulfatos, y otros componentes de la sustancia fundamental. Este hecho se constató en encías de ratas. Puesto que algunos esteroides son antiinflamatorios es razonable suponer que la hiperfunción corticosuprarrenal podría ejercer efectos deletéreos en el periodonto. Estudios recientes demostraron que la administración diaria de acetato de cortisona a monos (Sanguinus oedipus) disminuye la reacción de las células inflamatorias en la gingivitis y la periodontitis. Estos hallazgos coinciden con observaciones anteriores en ratones blancos. Estas observaciones ofrecen una explicación de la alta prevalencia de la GUN en personas con ”estrés” y el aumento significativo del nivel de 17-hodrocosteroides en pacientes que sufren lesiones periodontales. Asimismo, otorgan cierto crédito a las especulaciones de Goldhaber y Giddon de que las hormonas cortico suprarrenales podrían ser uno de los factores que intervienen en la GUN. En este sentido, es importante señalar la producción de lesiones con aspecto de noma en ratas tratadas con cortisona y expuestas a traumatismo mecánico.

La alteración de la función endocrina que se produce en la desnutrición de proteínas también podría afectar a la integridad estructural del periodonto. El aumento de la producción de glucagon por las células alfa ejerce actividad antiinsulínica. La insulina desempeña un papel importante en la síntesis de mucopolisacáridos. Estudios de Löe indican que incluso los diabéticos controlados manifiestan mayor pérdida de estructura periodontal cuando se les compara con los no diabéticos.

Referencia bibliográfica

  1. odo.unc.edu.ar/documentos/catedras/quimicabiologicab/Bioquimicadental.pdf

 

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