HISTORIA DE LAS PASTAS DENTALES

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Por el C.D. C.M.F. Joel Omar Reyes Velázquez

El dentífrico, pasta de dientes o crema dental, es un producto utilizado para la limpieza de las superficies dentales, casi siempre en combinación con un cepillo de dientes.

En la antigua Grecia y Roma, las pastas de dientes estaban basadas en orina humana, debido a que se consideraba que ésta contenía elementos blanqueadores.

El médico latino Escribonius Largus inventó la pasta dental con ese fin, hace ya dos mil años. Su fórmula magistral era una mezcla de vinagre, miel, sal  y cristal muy machacado.

Los huesos de pescado fueron utilizados por los chinos.

En la Edad Media, los Árabes utilizaban arena fina y piedra pómez como ingredientes en las fórmulas utilizadas para la limpieza de los dientes.

En 1842, un dentista llamado Peabody fue el primero en agregar jabón a la pasta de dientes.

Para evitar la aparición de caries dentales, que es la primera enfermedad del ser humano a nivel mundial, y la periodontitis, se deben cepillar los dientes y sus tejidos de soporte. El uso de dentífricos o pastas dentales en el cepillado dental puede ayudar a cumplir con varios fines, desde el estético para obtener un aliento confiable o una dentadura impecablemente blanca, hasta el relacionado con la salud y de esta manera evitar que se comprometan las estructuras de las piezas dentales. Existen actualmente muchas técnicas para depilarse los dientes, todo depende del tipo de problema que tenga el paciente. Se recomienda utilizar pastas o cremas dentales con pocos abrasivos para no dañar la estructura del esmalte y realizar el cepillado después de ingerir alimentos.

Los mayas empleaban sustancias de origen vegetal y animal, como las raíces de la especia denominada chacmun; también usaban las cenizas de iguana quemada viva, el hollín pulverizado envuelto en algodón en rama, el diente de una serpiente de cascabel puesto en vinagre o la hiel de ciertas ranas.

El primer dentífrico comercializado apareció en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII, en presentación de polvo o pasta envasada en cerámica.

En 1850, el Dr. Washington Sheffield Wentworth, un cirujano dental y farmacéutico, inventó la primera pasta de dientes.

Lucius S., hijo del Dr. Shieffeld observó los tubos metálicos utilizados para las pinturas y colocó la pasta en este tipo de envases.

La pasta dental fluorada aparece en 1914 y es introducida a los países industrializados a finales de los años 60´s.

En 1806, William Colgate abrió una pequeña fábrica de almidón, jabones y velas en la Ciudad de Nueva York.

En 1896, Colgate introduce en el mercado los tubos de
pasta dental. Hasta esa fecha se co-
mercializaba en polvo o en tarros, pero el nuevo envase se acabó adoptando como están-dar en el mercado.

En 1908, la empresa que hasta entonces se había mantenido como un negocio familiar, sale a la bolsa de valores.

Desde la antigüedad, todos los pueblos alrededor del mundo se han preocupado por el aspecto de su dentadura. La pasta de dientes tiene una historia que se remonta casi 4 000 años.

La primera referencia conocida de una pasta de dientes se encuentra en un manuscrito de Egipto en el siglo IV a.C., que establece una mezcla de polvo de sal, pimienta, hojas de menta, iris y flores, era llamada clister.

A comienzos de la década de los 40´s, la compañía Procter & Gamble empezó un programa de investigación para encontrar ingredientes que, al añadirse a una pasta de dientes, redujeran el deterioro de los mismos.

En 1950, Procter & Gamble desarrolló un proyecto de investigación conjunto encabezado por el Dr. Joseph Muhler de la Universidad de Indiana para estudiar una nueva pasta de dientes con flúor. Los excitantes resultados del estudio revelaron que los niños entre las edades de 6 y 16 años reflejaron una reducción del 49% en el desarrollo de caries, y los adultos reflejaron una reducción del deterioro de los dientes en casi la misma proporción. Después del éxito del estudio, se lanzó al mercado la pasta de dientes Crest con Fluoristán, en enero de 1956.

En 1960, la Asociación Dental Americana confirmó que Crest previene de forma efectiva el deterioro de los dientes.

La marca Oral-B fue creada por el Dr. Robert Hutson, en 1950, en joven periodoncista de San José California, Estados Unidos de América. El Dr. Hutson se había dado cuenta de que sus pacientes descuidaban su higiene dental diaria debido a esos filamentos rígidos y puntiagudos, que causaban heridas a nivel de las encías.

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