Los microimplantes en ortodoncia

0
24

POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

Todos los ortodoncistas para poder realizar su trabajo deben utilizar aparatología que les permita producir ciertos movimientos dentales. Para cada acción seseada existe una fuerza de reacción que puede deslizar otros dientes siempre y cuando estén en contacto con el aparato. Por esta razón debe planificarse el anclaje en los tratamientos ortodónticos. El anclaje ortodóntico se define como la resistencia que opone el diente a su movimiento. El anclaje es proporcionado por otros dientes, por el paladar, la cabeza, el cuello, o implantes colocados en el hueso. De igual manera, el anclaje está relacionado con el tamaño y la forma radicular. El valor del anclaje de un diente está en función de la superficie radicular que se oponga al movimiento (Echarri y colaboradores, 2007). Otro de los factores que modifica el anclaje es el soporte óseo, la fuerza de los músculos de cierre mandibular que está relacionada con el tipo de cara; la resistencia que ofrecen los labios al movimiento vestibular de los incisivos, la función de la lengua, buen anclaje muscular. Del correcto análisis y manejo del anclaje depende, en gran medida, el éxito del tratamiento ortodóntico.

Antecedentes históricos

En 1945, Gainsforth y Higley experimentaron por primera vez con alambres y tornillos de vitallium en la rama mandibular de un perro, aplicando fuerzas elásticas para distalizar. No hubo más reportes en ese período debido al fallo de los tornillos ocurrido dentro del 1º al 16 día. Fue hasta 1969 cuando Linkow reportó un caso de retracción de incisivos superiores mediante implantes mandibulares y elásticos Clase II. En la década de 1960, Branemark mencionó la exitosa osteointegración que sucedía entre las piezas de titanio y el hueso maxilar dejándolos sin carga por un período de 3 a 6 meses. En 1979, Lederman fue pio-
nero en introducir la carga inmediata (en el primer día), utilizó este tipo de implantes con anclaje bicortical. En 1988, Turley y colaboradores, utilizaron con éxito los implantes como anclajes en perros para lograr desplazamientos dentales. En 1984, Roberts y colaboradores recomiendan esperar entre 4 a 5 meses antes de ser cargados con fuerzas ortodónticas. En 1983, Creekmore y Eklund fueron los primeros ortodoncistas en proponer un sistema de tornillos metálicos de pequeña longitud que soportaran fuerzas constantes durante un período largo de tiempo. Este sistema se basa en los tornillos quirúrgicos de fijación intermaxilar conocidos como microtornillos o mini-implantes. Block y Hoffman en 1995, colocaron un dispositivo llamado Onplant por debajo del periostio que se conecta con el hueso. Este era undisco liso de titanio revestido en su superficie con hidroxiapatita, pero el control de la cicatrización era complicado y cuestionaba la osteointegración (Celenza y Hochman, 2000). Kanomi en 1997, propuso el uso de los implantes no osteointegrados, de microtornillo de titanio para reforzar el anclaje ortodóntico. Ritto en 2005, menciona que los tornillos absorbibles pueden aplicarse con éxito para los tratamientos ortodónticos, pero debe seleccionarse el radio adecuado para un mejor desempeño.

Implantes ortodónticos

Son una forma alternativa de reforzamiento del anclaje en ortodoncia. Estos se insertan en el hueso de manera quirúrgica. Los dispositivos de anclaje temporal comparados con los implantes homólogos para la rehabilitación son muy diferentes, ya que no se osteointegran de manera permanente, y una técnica quirúrgica mínima invasiva que junto con las reglas de carga los convierten en un nuevo modelo de anclaje absoluto en la práctica ortodóntica. El sistema de anclaje esquelético (SAS) incluye todos los aparatos fijados al hueso con el objetivo de aumentar el anclaje ortodóntico. Los siguientes términos pueden encontrarse en la literatura: mini implantes, mini tornillos, microtornillos, microimplantes; también se pueden encontrar como TAD´s por sus siglas en inglés: Temporary Anchoring Device. Este aparato temporal de anclaje es removido después de completar la biomecánica deseada.

Los primeros microimplantes utilizados en ortodoncia para el anclaje esquelético fueron fabricados por una aleación biocompatible de cobalto, cromo y molibdeno (Vitallium); esta aleación se dejó de utilizar porque no tuvo la firmeza suficiente en la prueba del tiempo. En la actualidad se elaboran de acero inoxidable y titanio, el acero inoxidable tiene la propiedad de hacerlos más elásticos que los de puro titanio y son fácilmente removidos ya que no se osteointegran y el titanio es la mejor opción de aleación para los microimplantes ya que no posee efectos colaterales sobre células vitales.

Elementos de un microimplante

Consta de tres elementos básicos: cabeza, cuello y eje o cuerpo.

Cabeza: es la parte expuesta y debe ser apropiada en tamaño y forma, aloja a los aditamentos usados en ortodoncia. En lugares de depresión ósea es aconsejable usar cabezas largas, aquellos con cabeza larga y ancha causan mayor incomodidad. Aquí se inserta el aditamento utilizado para colocar o retirar el microimplante. Los microimplantes actuales tienen un gancho, un botón o un bracket en la cabeza para conectar los accesorios ortodónticos y, de esta manera, minimizar la inflamación.

Cuello: es liso, delgado y bien pulido con una longitud de hasta 4 mm. Esta zona está destinada al contacto con la mucosa o con elásticos. En la mucosa palatina debe usarse de preferenciaun microimplante con cuello largo, ya que la mucosa en esta región es más gruesa que en la zona vestibular.

Cuerpo: también llamado tallo, es el soporte fundamental del tornillo. Se asemeja al tornillo de rosca helicoidal, con hojas reforzadas y asimétricas facilitando la inserción y ejerciendo resistencia a la tracción del tornillo. Entre más grande sea el diámetro del cuerpo más baja será la incidencia del fracaso de inserción.

Clasificación

Este tipo de implantes se clasifican en cuanto a su inserción en: a) impactados y b) roscados.

a) Implantes impactados, también llamados postes, son de titanio con longitud de 7 mm y 0.7 mm de diámetro; se utilizan en cirugías periodontales. Se pueden cargar inmediatamente en movimientos dentarios con fuerzas de 200 gr en períodos cortos. Se colocan con un impactador mecánico.

b) Implantes roscados, se clasifican en cuanto a su tamaño, tipo de material o tipo de roscado. Por el tamaño, se dividen en microtornillos / microimplantes cuando su diámetro es mayor de 1.5 mm o minitornillos / mini-implantes cuando su diámetro es menor de 1.5 mm. Por el material de que están hechos se dividen en: de titanio de aleación tipo V (biocompatible), de acero y láctico-glicólico (lentamente biodegradable).

Tipos de inserción

Los terrajantes necesitan crear un canal conductor antes de su colocación mediante el pa-
so de la fresa; los autoperforantes que son capaces de atravesar encía y cortical ósea y los autorroscantes que solo necesitan un inicio de apertura con una fresa en la cortical.

La implantación de los tornillos pueden ser: bicorticales o monocorticales, ésta última es la más utilizada. Sin embargo, algunos autores recomiendan el anclaje bicortical cuando es necesario realizar movimientos de traslación. También pueden clasificarse de acuerdo a su inserción en: impactados y roscados. Las dimensiones de los microtornillos pueden variar en diámetro desde 1.3 mm hasta 2 mm y en longitud desde 6 mm hasta los 12 mm.

Debemos saber que los microimplantes de ortodoncia no osteointegrados constituyen una innovación en ortodoncia y son empleados por el ortodoncista con el objetivo de aumentar el anclaje de ortodoncia.

Los dentistas trabajan cada día por encontrar las mejores técnicas y los tratamientos más eficaces que ayuden al paciente a poder lucir su mejor sonrisa en todo momento y lugar, independientemente del punto de partida. Y uno de los objetivos fundamentales es conseguir reducir el tiempo de duración de los tratamientos a los que se somete a los pacientes, ya que se entiende que de esa manera se conseguirán los resultados mucho antes y así serán más satisfactorios.

Esto es realmente importante cuando nos enfrentamos a un tratamiento de larga duración como es la ortodoncia, que necesita del tiempo suficiente como para que las piezas dentales vayan ocupando su lugar dentro de la estructura dental general. En este sentido, aparecen los microimplantes de ortodoncia cuyo funcionamiento es como el de un anclaje sobre el que se apuntala la ortodoncia de manera que ésta tiene un punto al que aferrarse que sirva de presión suficiente como para desplazar los dientes. Los microimplantes de ortodoncia son pequeños tornillos que se colocan al final de la línea dental, sobre la encía y aprovechando la estructura ósea que sostiene a los dientes, y sobre los que se coloca el final del alambre que recorre los brackets adheridos a los dientes.

De esta manera el alambre tiene un punto de sujeción que además le sirve al dentista para ir aumentando la tensión a medida que los dientes se van recolocando en las posiciones que se habían buscado originalmente.

Un microimplante de ortodoncia es como un pequeño “tornillo de titanio” que los ortodoncistas emplean para conseguir un punto de apoyo fijo desde el que pueda ejercerse tracción de los dientes facilitando y simplificando el tratamiento de ortodoncia.

Los microimplantes de ortodoncia ayudan a realizar movimientos difíciles de lograr con los brackets convencionales.

Se caracterizan por ser “microtornillos de titanio” muy pequeños (de 6 a 10 mm) que se colocan en el hueso del paciente de manera muy sencilla y sin molestias. Se retiran muy fácilmente una vez que se han terminado los movimientos de ortodoncia deseados.

La técnica utilizada para evitar molestias a los pacientes consiste en que en la misma consulta con el ortodoncista queden colocados.

Referencia bibliográfica

  1. uniovi.es/dspace/bitstream/10651/30856/6/Cuesta.pdf

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here