Trastorno facticio, diagnóstico y tratamiento

0
16

Por el Dr. Enrique Chávez-León
Coordinador de Posgrado de la Facultad de Psicología
Universidad Anáhuac México. Secretario de la Región México,
Centroamérica y el Caribe de la Asociación Psiquiátrica
de América Latina (2016- 2018).

También conocido como síndrome de Munchausen, el trastorno facticio (del latín facticius,
“hecho por arte”) no debe confundirse con la simulación (malingering), pues los pacientes facticios no buscan beneficios materiales (dinero) ni laborales (incapacidad o pensión).

El trastorno produce daño a la salud del paciente e inclusive puede llevarlo a la muerte, de ahí que el tratamiento esté indicado a pesar de que sea la propia persona quien se lesiona para falsificar las manifestaciones de su enfermedad.

El diagnóstico debe establecerse propositivamente, revisando las pertenencias de la madre, obteniendo información de familiares o conocidos o de expedientes médicos anteriores, estableciendo la relación entre la visita de la madre y la aparición del síntoma y recurriendo incluso a la vigilancia a través de videos para comprobar los comportamientos del paciente.

La coexistencia de trastorno facticio impuesto en sí mismo y el impuesto en otro, es del 10 al 30 %.

El inicio ocurre cuando el paciente es joven y ha tenido que ser hospitalizado; el curso es crónico, pero episódico, es raro el caso de síntomas continuos.

En el caso de trastorno facticio con síntomas psicológicos el pronóstico es malo y el deterioro del funcionamiento muy importante.

Los trastornos mentales que deben descartarse para hacer el diagnóstico de trastorno facticio son: los trastornos por síntomas somáticos, conversivo, límite de personalidad y sobre todo debe excluirse la simulación.

El tratamiento del trastorno facticio impuesto en sí mismo tiene como objetivos disminuir la morbilidad y el riesgo de mortalidad, solucionar el problema emocional y los trastornos mentales que están relacionados con los síntomas facticios, considerando siempre los aspectos éticos y también los legales.

El manejo del paciente debe realizarlo el profesional de la salud mental con experiencia en este tipo de pacientes iniciando con el manejo de otros trastornos mentales asociados (duelo facticio pero donde subyace la depresión, trastornos de la personalidad como el trastorno límite) o del malestar emocional que precipitó la aparición de la conducta facticia.

El tratamiento del paciente incluye las siguientes estrategias: Formar una buena alianza terapéutica para evitar que el paciente busque atención en otros lugares. No confrontar directamente. No considerar dentro de los objetivos terapéuticos que el paciente reconozca que su enfermedad está siendo provocada por él. En el caso de heridas que no cicatrizan, parálisis o síntomas psicológicos, usar técnicas especiales como la del doble vínculo (double bind) que consiste en decirle al paciente que si los síntomas son reales desaparecerán con el tratamiento, en cambio sí no mejoran, es que son síntomas falsos; otras técnicas incluyen auto-hipnosis y biofeedback.

Debe evitarse la reacción negativa hacia el paciente (contratransferencia) y prever la posibilidad de recaída. La contratransferencia negativa puede dar lugar a no respetar la confidencialidad, dar un tratamiento inapropiado o negarse a aceptar al paciente bajo su cuidado.

Deben respetarse los aspectos éticos, como el respeto a la confidencialidad, no dando a conocer el diagnóstico a otros profesionales que potencialmente pueden atender al paciente, la pareja y otros familiares, a menos que el paciente lo autorice. También es importante considerar aspectos legales que pueden surgir. Por ello es recomendable la consulta de expertos en el área legal y en bioética.

Trastorno facticio impuesto en otro. Cuando se establece el diagnóstico y se integra que la madre es importante, debe informase de forma conjunta a ambos padres, para que el padre no perpetrador haga alianza con el médico. Informar a trabajo social o directamente a las autoridades. El efecto psicológico en la víctima puede desaparecer al ser separado del paciente con trastorno facticio, aunque algunos pueden tener síntomas de estrés postraumático.

El perpetrador debe recibir tratamiento y ser evaluado para determinar si es posible que vuelva a cuidar de la víctima, bajo vigilancia de las autoridades apropiadas.

Referencias bibliográficas

  1. Asociación Americana de Psiquiatría. Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). 5ª Ed. Arlington, VA: Asociación Americana de Psiquiatría; 2014, pp. 324- 326.
  2. Caselli I, Poloni N, Ceccon F, et al. A systematic review on factitious disorders: psychopathology and diagnostic classification. Neuropsychiatry (London) 2018; 8: 281–292.
  3. Quinn DK, Wang D, Powsner S, Eisendrath SJ. Factitious disorder. En Sadock BJ, Sadock VA, Ruiz P. Kaplan & Sadock’s Comprehensive Textbook of Psychiatry. 10th Ed. Philadelphia: Wolters Kluwer; 2017, pp.1846- 1865.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here